Saber comunicar es un arte, puesto que implica algo más que hablar. La comunicación eficaz maneja varias destrezas como son la atención, empatía, asertividad y saber escuchar (escucha activa). También debemos dominar con habilidad el lenguaje verbal: oral (hablar, escuchar), escrita (escribir, leer); el no verbal: postura, gestos, distancia, mirada, movimientos y componentes fisiológicos (respiración, frecuencia cardiaca, sudor, flujo sanguíneo, activación muscular) y paraverbal: voz, fluidez verbal, silencios, pausas, velocidad, tiempo… aspectos destacados que, consciente o inconscientemente, transmitimos y percibimos con los gestos al igual que las palabras.
Cuando se transmite un mensaje, éste se compone básicamente de tres aspectos importantes:
• El lenguaje verbal (palabras): es el contenido del mensaje que se utiliza para dar significado a lo que queremos decir. Constituye el 7% de la comunicación que se transmite.
• El lenguaje paraverbal (voz): es el tono o volumen de la voz que se utiliza para transmitir el mensaje. Esta parte constituye el 38% de la comunicación que se transmite.
• El lenguaje no verbal (corporal): son los gestos de la cara y el cuerpo, la postura que una persona emplea cuando transmite el mensaje. Esto constituye el 55% de la comunicación que se transmite.
Esos tres elementos son necesarios captarlos para poder entender realmente el mensaje que estamos recibiendo. Sólo de ese modo se podrá comprender dicho mensaje, que son las palabras, y la forma de cómo se transmite. Escuchando el tono de voz que se utiliza (lenguaje paraverbal) nos podemos dar cuenta si el mensaje se transmite con alegría, entusiasmo, apatía, tristeza, preocupación, desinterés, etc. Observando el lenguaje corporal del emisor podemos darnos cuenta de sus sentimientos, emociones o estado de ánimo. Básicamente al captar el tono de voz y lenguaje corporal podemos darnos cuenta si el mensaje que se transmite a través de las palabras está de acuerdo con lo que vemos y escuchamos.
Es sin duda todo un desafío para los-as profesionales de cualquier ámbito (empresas, actividades de compra-venta, sanidad, educación, servicios públicos, deporte…) puesto que un ejercicio de comunicación realizado incorrectamente nos puede llevar al fracaso de la interacción.
Para comunicar con éxito es imprescindible favorecer la comunicación interpersonal como una habilidad inherente a cada uno de nosotros-as en la práctica de cada día. Si queremos que la comunicación sea efectiva deben darse los siguientes procesos:
• Escucha activa
• Empatía
• Asertividad
• Comprensión e interpretación del lenguaje no verbal
• Habilidades para resolver diferencias y/o conflictos
• Respeto
• Credibilidad
En el ámbito deportivo, la comunicación es importantísima entre un-a deportista y su entrenador-a, puesto que es uno de los factores esenciales para que el (la) deportista consiga sus objetivos y pueda entrenar y competir de una forma eficaz y eficiente. El entrenador-a debe formularse una serie de preguntas básicas que son: QUÉ quiere comunicar, CÓMO hacer que el mensaje sea entendido, CUÁNDO es el momento ideal para llevar a cabo la comunicación, DÓNDE es mejor realizar dicha comunicación, POR QUÉ debería o no comunicar algo y QUIÉN es el destinatario-a de lo que quiere transmitir. El entrenador-a también tiene que considerar el "ruido", es decir, todos aquellos aspectos que interfieren en la comunicación, la dificultan, entorpecen o incluso la impiden. Comunicar implica que el entrenador-a tiene una idea en mente, que va a "traducirla" en palabras para transmitirla a su deportista y que el (la) deportista recibirá esas palabras e intentará decodificarla en su mente para asimilar la idea del entrenador-a, pudiendo ejecutarla.
¿Tenemos en cuenta todo lo que conlleva el proceso de comunicación?
¿Consideramos previamente el mensaje que deseamos comunicar y el receptor-a que lo va a recibir?
¿Hablamos claramente y enunciamos los puntos importantes?
¿Tenemos en cuenta los aspectos no verbales?, ¿sabemos interpretarlos?
¿Nos aseguramos de que nuestro mensaje se ha entendido?
¿Lanzamos nuestro mensaje y nos retiramos o esperamos a recibir feedback del receptor-a?
¿Sabemos escuchar?
Preguntas que invitan a la reflexión sobre dicho proceso.
