La comunicación es uno de los aspectos más importantes en toda organización donde existan equipos de trabajo, independientemente del sector y actividad. Dentro de la comunicación, hoy me quiero parar en el feedback.
¿Qué es el feedback?
Feedback es una palabra inglesa que significa retroalimentación. Es un proceso de comunicación entre un emisor-a, el (la) cual debe dirigirse siempre de manera asertiva, respetuosa y empática al receptor-a, para trasladarle una opinión objetiva sobre su desempeño, comportamiento o evidencia concreta. El feedback es el espejo que nos reportan los-as demás sobre cómo estamos progresando en un determinado asunto.
El feedback no debe limitarse solamente a informar. La finalidad es impulsar el progreso, corregir en positivo para inspirar y promover la motivación de la otra persona a quien se lo damos. Señalaremos los errores y puntos de mejora, pero también las fortalezas, ofreciendo nuestra experiencia, conceptos y consejos para que le puedan servir de ayuda o mejora. En definitiva, se trata de trasladar lo que hace bien, añadiendo cómo podría mejorarlo y superarse.
Para recibir un correcto feedback hay que tener…
- Escucha activa.
- Aceptación incondicional de la información.
- Filtrar la información recibida.
- Compromiso de enriquecer lo mejorable.
Hay personas que solo trasladan feedback positivo y otras que solamente quieren recibirlo si es precisamente positivo. A mí personalmente el negativo, constructivo, es el que más me interesa. Me gusta prestar atención a compañeros-as en los que tengo absoluta confianza, mi familia más cercana, algunos amigos-as.
Soy consciente de que hay momentos en los cuales no resulta fácil dar o recibir feedback, puesto que en gran medida el estado emocional en el que nos encontremos nos puede confundir. En ciertas situaciones, ¿somos capaces de decirle a un amigo-a a la cara lo que está haciendo mal? ¿Encajamos una crítica negativa sobre un trabajo al que le hemos estado dedicando meses? Ante este feedback negativo, seguramente reaccionemos instintivamente huyendo de él.
Aun no siendo sencillo, abogo por intentar obtener un feedback útil que me permita, en primer lugar, mejorar mi vida y, en segundo, acercarme a mis objetivos. Cito algunas claves:
- Solicita feedback a personas que son referentes para ti y saben más que tú del tema.
- Ignora las críticas de las personas que no conoces y saben menos que tú del tema.
- Haz que la otra persona se sienta honrada al darte feedback.
- Concédeles crédito a aquellas personas que te ayuden.
- Si estás con algún trabajo o proyecto concreto entre manos, realiza estas preguntas: ¿Puedes decirme lo que menos te gusta? Por favor, no voy a enfadarme. ¿Qué es lo que más te gusta? ¿Y por qué te gusta?
Si la persona en cuestión no te dice exactamente el porqué, no nos vale este feedback, olvídalo.
Otras preguntas que suelen funcionar para avanzar son:
- ¿Qué debería dejar de hacer?
- ¿Qué debería seguir haciendo?
- ¿Qué debería comenzar a hacer?
Termino con unas claves para conseguir un feedback eficaz en el equipo. Tener en cuenta…
- Realizar comentarios de tipo descriptivo y objetivo sin descalificar, sin ataques personales ni buscar culpables.
- Referirse a las tareas realizadas, conductas y emociones dirigidas a la persona receptora.
- No pretender evaluar a los-as demás, sino aportar o ayudar.
- El feedback debe ser realizado en el momento adecuado, sin dilación en el tiempo.
- Ofrecer alternativas de cambio que la persona receptora pueda cambiar, no las que no están en su mano.
- Cuando alguien ofrezca un feedback, preguntar al resto si lo comparten.
- Asegurarse de que el receptor-a ha entendido el feedback.
