La actividad física es uno de los hábitos más sanos para nuestro cuerpo y nuestra mente. El cerebro se ve beneficiado del ejercicio físico, independientemente de la edad, porque hacer ejercicio reduce su pérdida de volumen permitiendo una mejor conexión y mayor disfrute.
El deporte mejora el estado de ánimo, reduce los niveles de cortisol, incrementa el aprendizaje y potencia la función cerebral, liberando neurotransmisores como la dopamina y las endorfinas. Evidentemente hay que adaptar el deporte a practicar a cada persona, pero siempre nos resultará beneficioso.
Además, la actividad física disminuye el estrés, mejora el aprendizaje, nos hace ser más ágiles mentalmente y aumenta la velocidad de procesamiento. El ejercicio enriquece las funciones ejecutivas que son un conjunto de habilidades, como la velocidad de respuesta y la memoria de trabajo, las cuales nos permiten seleccionar el comportamiento apropiado, inhibir el inapropiado y concentrarnos a pesar de las distracciones.
Por ejemplo, se ha comprobado que hacer ejercicio aeróbico moderado también reduce el estrés, disminuye la ansiedad y alivia la depresión. En definitiva, hoy día sabemos que la actividad física tiene un impacto positivo en el funcionamiento mental.
Pero la práctica de ejercicio no solamente tiene beneficios mentales, también los tiene en la ayuda por mantener un peso corporal saludable, reducir la presión arterial, disminuye el riesgo de enfermedades, aumenta la musculación, mejora la salud de los huesos, reduce el riesgo de demencia…
Aunque, como señalaba antes, su práctica hay que adaptarla a cada persona y edad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que:
- Hagamos durante la semana un mínimo de 150 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o 75 minutos de alta intensidad (también se puede realizar una combinación de ambas).
- Las actividades aeróbicas deben realizarse en episodios de, al menos, 10 minutos de duración.
- Para obtener beneficios de salud adicionales, los adultos deben intentar aumentar su actividad física aeróbica de intensidad moderada a 300 minutos o 150 minutos de alta intensidad por semana (o una combinación de ambas).
- Deben realizarse actividades de fortalecimiento muscular o anaeróbicas que involucren a los principales grupos musculares (piernas, caderas, espalda, abdomen, pecho, hombros y brazos) dos o más días a la semana.
Otras organizaciones, como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha realizado e impulsado un plan de acción mundial sobre actividad física, donde establece la meta de reducir la inactividad física en un 10% para el año 2025 y en un 15% para 2030. La OPS trabaja intensamente para promover la actividad y conseguir tres resultados: mejorar la salud de la población, mejorar la calidad de vida y reducir los impactos negativos sobre el medio ambiente.
Ahora que empezamos un nuevo curso: escolar, deportivo… incorpora en tu agenda la práctica de la actividad física. No es cuestión de edad, sino de ganas.
