Uno de los principales retos que hoy día tienen las organizaciones: empresas… es conseguir trabajar en equipo. Son muchas las que se pronuncian en este sentido, pero relativamente pocas las que lo llevan a la práctica con éxitos reconocidos. El deporte no es ajeno a esta filosofía de trabajo, al contrario, un buen modelo para su desarrollo.
Un equipo se constituye a partir de la necesidad de alcanzar una meta u objetivo en un tiempo determinado en el que cada integrante debe desarrollar sus competencias. Además, cada componente debe interrelacionarse y cooperar con el resto de participantes para favorecer las aportaciones individuales en vistas a conseguir el objetivo final de todos-as.
Desde esta óptica, el trabajo en equipo no constituye la suma de producciones individuales, sino la interacción permanente de sus integrantes. No se trata de manifestar las habilidades de forma individual, sino en función de las necesidades del equipo, para generar un efecto permanente de complemento. Esto implica que cada integrante perciba la importancia de constituirse como un recurso funcional al servicio de su equipo, característica que requiere un constante entrenamiento y capacitación de los distintos papeles que desempeña cada participante.
El trabajo en equipo en el ámbito deportivo maneja aspectos como los siguientes:
• Disciplina, la importancia de las normas.
• Objetivos claros y bien definidos.
• Sentido de pertenencia, involucración.
• Cohesión colectiva, solidaria.
• Se enriquece con la diversidad.
• Se reparten las responsabilidades.
• Abre las puertas a la participación, al compañerismo.
• Requiere de una cuidada planificación, todos-as suman.
• Respeto por las diferencias.
• Genera motivación.
• Comparte y celebra los objetivos conseguidos.
• Manejo de la frustración y humildad.
• Aumenta la comunicación y empatía.
• Compromiso.
• Valores compartidos, cooperación.
• Confianza en sus miembros-as, aumento de la autoestima.
• Genera pensamiento estratégico.
• Coordinación.
• Complementariedad.
La aplicación de este método supone obviar el beneficio personal por el bien del equipo y sacrificar ciertas actitudes y comportamientos para acabar consiguiendo el objetivo común. En eso consiste el trabajo en equipo, colaborar, ayudar, sacrificarse… aportar lo mejor de ti mismo-a en beneficio del equipo.
Indudablemente trabajar o competir en equipo también tiene sus desventajas. No resulta sencillo trabajar con un colectivo donde existan personalidades complejas, tóxicas, que haya distracción entre los-as miembros, conflictos entre sus integrantes o la distribución injusta de responsabilidades. Lo importante de trabajar en equipo es que todos-as los integrantes sean responsables del proyecto, compartan el objetivo y su rol. Que exista un buen nivel de coordinación, armonía, solidaridad, comprensión, comunicación y buenas relaciones entre los-as miembros.
No siempre es fácil, el papel a desarrollar por el (la) líder del grupo, entrenador-a, es fundamental, donde deberá manejar a la perfección aspectos como el conocimiento de la actividad que desarrolla, la capacidad de comunicarse de manera asertiva, saber escuchar, la confianza en sus integrantes, la honradez, practicar con el ejemplo, plantear objetivos alcanzables, repartir responsabilidades con criterio, ser coherente y saber motivar. Si domina con destreza estas habilidades, demostrará tener capacidad para ganarse el respeto de las personas que conforman el equipo.
