GANAR O MEJORAR

Lunes  /  08 de Abril, 2019

En el mundo de la competición por equipos, independientemente de la modalidad deportiva, resulta bastante frecuente escuchar de los-as técnicos y jugadores-as frases como:

• “El objetivo de mañana es ganar y mejorar en todos los aspectos”.

• “Tenemos que mejorar en ataque, ganar sería un avance importante”.

• “Ganar es la mejor medicina, pero hay aspectos que mejorar”.

• “Estamos obligados a ganar y mejorar”.

¿Mejorar como vía para ganar o ganar para conseguir la mejora?

Es evidente que en el deporte profesional de competición las exigencias son mayores y los resultados deben ser inmediatos. No hay tiempo, todo es de hoy para ayer. Si los resultados acompañan, todo es mucho más sencillo. Tenemos infinidad de ejemplos en los cuales el entrenador-as es cesado sin apenas poner en práctica sus métodos. 

Conviene tener en cuenta que una victoria no siempre depende al cien por cien de nosotros-as, puesto que en la consecución de un resultado a nivel profesional influyen varios aspectos: 

• Definición del objetivo (compartido por el club, cuerpo técnico y jugadores-as).

• Conformación de la plantilla para la consecución del objetivo (debe existir relación entre objetivo y jugadores-as del equipo).

• Metodología, proceso y calendario (no se puede mejorar lo que no se puede medir).

• Condiciones de los jugadores-as: físicas, mentales…

• Actitud positiva. Saber aprender de los errores.

Pero no siempre se cumplen estas premisas: indefinición del objetivo (el club quiere una cosa, el entrenador otra…), no se conforma la plantilla en función del objetivo (descompensada…), no se mide la evolución… Y, a pesar de ello, se exigen resultados. A partir de aquí, a competir. 

También ocurre en aficionados-as, en concreto, en el deporte de formación. Reiteradamente vemos, por ejemplo, en categorías inferiores de fútbol, a un entrenador-a determinado que divide la plantilla en dos grupos: uno con chavales-as que apuntan maneras (los “buenos-as”) y otro con jugadores-as de aptitudes más dispersas (los “malos-as”). Desgraciadamente, este sistema que se utiliza en los entrenos, posteriormente se visualiza en los partidos. Por el contrario, hay quien aboga por la idea de que jueguen todos-as los mismos minutos, combinando alineaciones de jugadores-as más habilidosos con otros-as que no lo son tanto. ¿Cuál es la idea de ambos modelos, ganar o mejorar? No se nos olvide que estamos en proceso de formación, primero como personas, después como deportistas.

En ambos casos, profesional y aficionado (formación), entiendo que la clave está en mejorar, porque fruto de ello vendrán los resultados. No comparto el papel cortoplacista designado a los entrenadores-as, prefiero ver cómo trabajan, su evolución y transmisión de conceptos. Y, sobre todo, si nos referimos al deporte en formación, donde una mala decisión puede arrastrar con la marginación de los chavales-as desde edades muy tempranas, la labor de un entrenador-a no debería ser ganar a cualquier precio en estas categorías, sino formar a personas y deportistas a través de la práctica del deporte. Ganar no es marcar un tanto más que tu rival, ganar es aprender a motivarse, habilidad para jugar en equipo, aprender a compartir, incorporar disciplina, hacer amigos-as, practicar una determinada modalidad deportiva, marcarse objetivos, sentir la pasión…

Para mí no vale ganar a cualquier precio, apuesto por trabajar por un objetivo, asumir cada componente del equipo su rol, mejorar y avanzar. Porque si cumplo todo esto, la victoria está encaminada.