En la práctica deportiva, de la misma forma que planificamos y establecemos unos objetivos al inicio de cada temporada, conviene analizarla una vez concluida. Es momento de recuperación, de darle al cuerpo el tiempo necesario para descansar y recuperarse. En muchos casos esto no significa dejar de practicar deporte, sino que lo podamos ejercer sin competir, de una manear más relajada, con volúmenes e intensidades bajas, sin agendas ni programas, disfrutando de su práctica, sea la que fuere. Esta fase, además de ser perfecta para descansar y recuperar, es el momento ideal para realizar un buen análisis de toda la temporada deportiva, ver qué se hizo bien y qué se puede mejorar. A partir de ahí, será cuestión de decidir qué cambios realizar.
Para poder analizar este período, lo primero que necesitamos es revisar los datos: objetivos marcados al inicio, plan de entrenamientos, intensidad, frecuencia, rendimiento, lesiones, resultados de la competición… Como he señalado en otras ocasiones, todo aquello que no se mide, no se puede mejorar.
Al final de este proceso, lo importante es tener una idea clara de cómo ha transcurrido la temporada y cómo ha sido la evolución de nuestro rendimiento en función del entrenamiento que hemos ido realizando y los resultados obtenidos.
En la valoración debemos tener en cuenta los siguientes errores que muchas veces cometemos a lo largo del año:
• Quitarnos presión. Si conseguimos bajarla, podremos disfrutar mucho más de la práctica deportiva. Y, si aumentamos el disfrute, mejoraremos los resultados.
• Falta de tiempo. Organizar los tiempos de entrenar. A la hora de planificar los entrenamientos, estos deben tener un equilibrio con el tiempo que le vamos a dedicar. De poco sirve establecer un programa que luego no podemos llevar a la práctica.
• Expectativas erróneas. Los objetivos que nos marquemos deben ser SMART:
S – Específico
M – Medible
A – Acordado
R – Realista
T – En Tiempo determinado
Crear una expectativa errónea o falsa sólo puede llevarnos a la frustración y el desánimo.
• Interferencias externas. Cuidado con los comentarios e interferencias que vienen del exterior (RR SS, prensa...) Procuremos estar ajenos-as a todo ello.
• No culparnos. Muchas veces planificamos y entrenamos correctamente pero no conseguimos los objetivos marcados. No seas tan duro-a contigo mismo-a, prémiate precisamente por eso, por lo que has entrenado, por la dedicación y por el esfuerzo; y no por que el resultado no sea el esperado.
Una vez realizado este proceso de análisis, tendremos datos que nos orienten a preparar la siguiente temporada. Planteando objetivos: deportivos y rendimiento/resultados, en base a lo realizado en temporadas anteriores, las expectativas de disponibilidad de entrenamiento y el grado de motivación.
