CÓMO ORGANIZAR MIS METAS

Domingo  /  23 de Agosto, 2020

Llegada la temporada estival es momento de disfrutar de unas merecidas vacaciones. Desconectar del trabajo, de la rutina, de la presión, de la celeridad con la que nos movemos en muchas ocasiones y de las obligaciones. Este año con el añadido de toda la carga emocional que implica una situación de pandemia como la que vivimos. No hace falta volverse loco-a organizando el periodo vacacional, hay muchas formas de desconectar y descansar, algunas muy ventajosas.

Agotado ese tiempo de sosiego y con las pilas cargadas en la medida de lo posible, toca regresar a la acción, afrontar el nuevo curso. Pero… ¿cómo me organizo para conseguir mis metas (objetivos)? Anoto algunos detalles.

Las metas a alcanzar se pueden aplicar a todas las acciones y momentos de nuestra vida (personales, profesionales…) lo importante está en saber qué deseamos conseguir. La META debe ser:

o    MMedible
o    EEspecífica
o    TTangible
o    A Alcanzable

Por ejemplo: quiero bajar de peso. Esto no sería una META porque no cubre los cuatro requerimientos que mencionamos, debemos concretar. Quiero bajar 4 kilos de peso en un mes. Esto es otra cosa. Medible (en este caso la unidad de medida será el kilo); Específica (la cantidad de kilos: 4); Tangible (en un tiempo determinado: un mes) y Alcanzable (definiendo un plan concreto de acción: hacer ejercicio tres veces por semana, dieta concreta, eliminar la comida “basura”, incorporar alimentos altos en fibra…)

Conseguir la META solo debe depender de ti, por ello será realista y a su vez desafiante, en busca de la mejora, del crecimiento y la superación. Como señalaba John Withmore, uno de los pioneros del coaching ejecutivo “si el objetivo no es realista, no hay esperanza, pero si no supone un desafío, no hay motivación”.

Una vez definamos la META, estamos en condiciones de planificarla concretando por qué (motivo) queremos alcanzarla, cómo (recursos) la vamos a alcanzar, cuándo (tiempos, fechas) y dónde (lugar) la queremos hacer. Cuanto más concreta y específica sea mejor. Incluso podemos dividirla en dos modelos diferentes: objetivo de proceso, estableciendo un calendario por etapas, y de resultado, orientando el cumplimiento de las etapas a la consecución del objetivo final. Si vamos superando cada etapa, evidentemente conseguiremos el resultado propuesto.

Establezcamos unos plazos con sus controles de verificación y evaluación del cumplimiento, para saber si vamos bien o necesitamos modificar algún aspecto. Ten paciencia, todo cambio necesita su tiempo, no es algo sencillo, pero lo conseguiremos con perseverancia y disciplina. Posiblemente atravesemos momentos complicados, es normal, pero no perdamos la confianza en nosotros-as, mantengamos la motivación y la actitud positiva. Si es necesario, apóyate en alguna persona que te ayude a superar dicha situación.

Y, sobre todo, disfruta del proceso, de ver cómo poco a poco vas alcanzado la META. Esas pequeñas “batallas” (objetivos de proceso) que consigas superar te retarán a ti mismo-a para seguir en su desempeño. Por último, recompénsate cada cierto tiempo, además de que te lo mereces te ayudará a seguir. Todo es posible, depende de ti.