Es indudable que los actuales modelos de mandar y dirigir han evolucionado en los últimos años, del ordeno y mando hemos pasado a otros sistemas más participativos donde el convencimiento trata de prevalecer a la imposición, en definitiva, se ha producido una gran transformación al pasar del jefe autoritario al jefe líder. Porque no nos engañemos, primero hay que ser jefe, aunque en el terreno deportivo lo nombremos entrenador.
Algunos clubes consideran que la gestión del equipo de manera autoritaria sigue siendo válida, pero en realidad esconde un entrenador sin capacidad de liderazgo y escasa personalidad, dos de las características fundamentales para dirigir a un equipo. Mucho se ha escrito sobre liderazgo, y no son pocas las veces que su definición se presta a equivocaciones o cuando menos no aclaran su verdadero significado. ¿Qué es un líder? Líder es la persona capaz de ilusionar, movilizar y comprometer seguidores en la realización de un proyecto de cambio. Si no hay seguidores voluntarios, no hay líder, y si no hay proyecto, tampoco.
Para ser un entrenador líder se necesitan varios requerimientos personales, como son:
• Querer ser líder: se pone de manifiesto en diversas motivaciones, de logro de resultados, de poder, influencia, progreso, mayores responsabilidades.
• Poder ser líder: es necesario tener una inteligencia y capacidad adecuadas, aptitudes y habilidades en un contexto o situación determinada.
• Saber ser líder: tener unos conocimientos técnicos en el área de influencia, sectoriales, en función de la modalidad deportiva, y personales respecto al conocimiento de las cualidades y defectos de sus jugadores.
• Tener una visión de cambio: o mejora, es uno de los rasgos básicos del líder, es la principal característica.
• Lograr resultados: para mantenerse como líder es preciso lograrlos, satisfacer las necesidades y demandas del equipo.
Dicho esto, primero hay que ser entrenador (jefe) y después líder. Sabiendo que al entrenador lo ficha el club y al líder lo elige el equipo. A partir de ahí, deberá elegir si el modelo de poder a emplear es coercitivo, basado en el miedo y el temor, o referente, exponente o símbolo dentro del equipo al que seguir en beneficio de los objetivos que pueden obtenerse.
Aclarados los conceptos, el entrenador con liderazgo tendrá la capacidad para saber escuchar y atender a su equipo, de manera que pueda poner en práctica sus conocimientos que vaya a incorporar al grupo. Deberá ser capaz de mantener sistemáticamente un grado suficiente de motivación y comunicación bidireccional.
A continuación, señalo algunos aspectos que tiene el entrenador con liderazgo:
• Se muestra accesible, empático y dialogante, aunque sabe guardar las distancias.
• Genera ilusión en el equipo, logrando un mayor compromiso.
• Es exigente y autoexigente.
• Marca el camino a seguir.
• Se rodea de colaboradores, distribuye tareas y responsabilidades.
• Tienen autoridad, sabe manejar el poder.
• Crea un clima de trabajo tranquilo, positivo y de cooperación.
• Con carisma.
• Convence, no impone.
• Gestiona las discrepancias a través del diálogo.
• Innova sus métodos, los mejora.
• Sabe estimular y motivar.
• Potencia la labor de equipo.
• Maneja la escucha activa.
“La escucha es una actividad humana básica, y uno de los principales factores determinantes de la calidad de las relaciones interpersonales y profesionales. Nos permite comprender mejor y responder a las situaciones y a los demás. Para ser un buen educador (entrenador), coach, profesor o líder debemos gestionar con maestría el arte de la escucha.”
Erik van de Loo
