¿QUÉ ROL TENGO EN EL EQUIPO?

Domingo  /  17 de Octubre, 2021

Cuando hablamos de Roles de Equipo, independientemente de la organización donde estén configurados los equipos, nos estamos refiriendo a cómo conseguir que sus integrantes sean efectivos. Tratamos de analizar el conjunto de personas que lo conforman y establecer responsabilidades con el ánimo de rentabilizar las fortalezas de sus componentes y minimizar las debilidades en beneficio del equipo.

Generalmente no tenemos la opción de poder elegir cada integrante del equipo, sino que en cierta manera su composición está establecida. Quizás podamos incorporar algún miembro-a, pero la mayoría de sus componentes ya pertenecen a la estructura. Será con ellos-as con quienes tengamos que trabajar el tema de roles.

Al igual que con las incorporaciones, ocurre con las bajas. En las empresas no difieren mucho de lo que es un equipo deportivo, por ejemplo, de fútbol, donde resulta mucho más sencillo en un momento dado que no acompañan los resultados prescindir del líder, o entrenador si hablamos en términos futbolísticos, que del resto de la plantilla. 

Pero… ¿qué es un rol? Decía Shakespeare: “El mundo es un escenario, los hombres y mujeres son simplemente actores”. Si se utiliza la misma metáfora, puede decirse que los-as miembros de un equipo son actores-as, cada cual desempeña un papel particular. Teniendo en cuenta lo anterior, podríamos definir rol como nuestra particular tendencia a comportarnos, contribuir y relacionarnos socialmente.

Ojo, no confundirse, no es lo mismo la “Función” a realizar que el “ROL” a desempeñar. 

FUNCIÓN

• Describe las responsabilidades principales de la persona en el puesto que ocupa.

• En el desarrollo de la función priman los conocimientos de la persona y su experiencia.

ROL

• Es la forma en que la persona desempeña su función.

• El rol depende de las características situacionales de la persona y de los roles que desempeñan los otros-as integrantes del equipo.

En un equipo, donde debemos primar la complementariedad, resulta difícil trabajar eficazmente sin contar con unas expectativas razonables de cómo se van a comportar y actuar las personas. Tenemos la obligación de ayudar a tomar conciencia a sus integrantes sobre la diferencia entre las personas que lo componen en términos de habilidades, capacidades, actitudes… Es cuando estableceremos los roles.

Cada miembro-a del equipo tiene unos roles que le resultan más familiares, por su personalidad y experiencia anterior. Son los llamados roles naturales. Pero hay posibilidades de aprender a asumir otros roles y poder progresar en sus habilidades.

Vamos a centrarnos en un equipo de fútbol, en los-as integrantes de la plantilla (jugadores-as) y el reparto de roles. Pensemos que entrenamos un equipo y reflexionemos sobre las siguientes cuestiones:

• ¿Sabemos qué roles debemos tener dentro de la plantilla?

• ¿Tenemos definidos y repartidos los roles entre los jugadores-as?

• ¿Cada jugador-a es consciente de lo que implica su rol?

• ¿Lo conoce?

• ¿Lo asume?

• ¿Sabe cómo ejercerlo?

• ¿Es admitido por el resto del equipo?

No se trata de imponer, sino de convencer de que es la persona indicada para ejercerlo, lo asuma y el resto del equipo comulgue con la decisión. Empecemos por tener claro que es un rol y cómo desempeñarlo en beneficio del equipo.